La respuesta corta
Abre tu neceser antes de reservar nada más, porque Japón trata varios medicamentos corrientes como estimulantes controlados. La lista del FCDO británico es corta y concreta: inhaladores Vicks, medicamentos para alergias y problemas de senos nasales, medicación para resfriado y gripe con pseudoefedrina, y algunos analgésicos sin receta con codeína. Añade que ha habido extranjeros detenidos y deportados por estas infracciones. No saberlo no sirve: el desconocimiento de la ley no cuenta como defensa. La instrucción es comprobar el estado de tu medicación con la embajada de Japón antes de viajar, y hacerlo con tiempo.
La ley y la lista
Japón aplica con rigor una ley sobre estimulantes, y le da igual que un producto se venda libremente en tu país. El FCDO nombra cuatro categorías. Los inhaladores Vicks, esas barritas nasales de plástico. Los medicamentos para alergias y problemas de senos nasales, que se lleva por delante muchas pastillas para la alergia y sprays descongestivos. La medicación para resfriado y gripe con pseudoefedrina, el ingrediente de casi todos los remedios para la nariz tapada. Y algunos analgésicos sin receta con codeína. La página de seguridad del FCDO lo dice sin rodeos: es ilegal poseer o usar algunos medicamentos corrientes bajo esa ley. Poseer, no solo importar. Por eso el cajón del hotel no es una solución.
Qué pasa si te equivocas
El FCDO afirma que ha habido extranjeros detenidos y deportados por estas infracciones y que el desconocimiento de la ley no cuenta como defensa. Léelo junto a otras dos reglas que da para Japón. Pueden detenerte sin cargos hasta 23 días, incluso por delitos menores. Y debes llevar siempre el pasaporte o la tarjeta de residencia, porque la policía puede detenerte si no puedes acreditar tu situación. Sumado todo, una caja olvidada de pastillas para el resfriado no es una multa y un encogimiento de hombros. Lo bueno: todo el problema se resuelve en casa, en una tarde, con una lista y un correo.
Qué hacer antes de volar
Empieza por una lista, no por un buscador. Anota cada medicamento que pienses llevar, con receta o sin ella, con los principios activos de la caja en vez de la marca, porque la marca cambia de un país a otro y el principio activo no. Luego haz lo que dice el FCDO: si viajas con medicación, comprueba su estado con la embajada de Japón. Pregunta a la embajada en tu país, por escrito, y pregunta por la sustancia concreta y por la cantidad. La guía de TravelHealthPro sobre buenas prácticas al viajar con medicamentos es la otra lectura a la que remite el FCDO. Dedica semanas, no días, y hazlo antes de comprar un billete no reembolsable.
Los tratamientos que sí necesitas
La mayoría viaja con algo que no puede dejar dos semanas, y la respuesta no es abandonarlo por intuición. Lleva los medicamentos en su envase original con la etiqueta de la farmacia, una copia de la receta y todo en el equipaje de mano y no en la bodega. Si la embajada te dice que un medicamento concreto necesita algún permiso, pregúntales cuál es, cuánto tarda y dónde se solicita, y guarda su respuesta en el móvil. No vamos a describir un trámite que no hemos leído, y ningún blog debería. Si la respuesta es que un fármaco no puede entrar, pide a tu médico una alternativa en vez de rehacer la maleta con esperanza.
Una vez allí
La forma más sencilla de quedar del lado correcto de esta ley es comprar lo que necesites en Japón en lugar de llevarlo. Si te resfrías a mitad de viaje, una farmacia japonesa te venderá un producto japonés legal en Japón, y el problema desaparece. Haz una foto de la caja por si luego quieres contarle a un médico qué tomaste. Si pasa algo más serio, marca el 119 y pide una ambulancia; los centros son de alta calidad pero el tratamiento es caro y debes contar con pagarlo entero. Y lleva el pasaporte encima cada día, porque el mismo consejo que cubre los medicamentos dice que la policía puede detenerte si no puedes acreditar tu situación.





